La verdad es que no me gusta decir esa clase de cosas a las mujeres en las que se les "empodere".
¿como podría decirle yo a una mujer que no sufra, que ellas son la inspiración, que son lo máximo?
Por supuesto que no me corresponde.
En este punto apoyo el punto de vista de una feminista que no le gusta que un hombre le diga que hacer o que sentir o como sonreír.
La verdad es que mi labor como una persona que desea el bienestar de la mujer en general es precisamente no creyendo que la entiendo.
¿Porque?
Pues porque a una persona no se le deja de conocer, difícilmente se le puede catalogar y esa es la razón por la que no quieres saber nada de alguien: la rutina ha invadido a dos personas y las presencias molestan.
Parece un poco ridículo que yo piense esto pero es más ridículo que vayas por la calle y te diga alguien como debes de sonreír.
De las mujeres se extraña su sinceridad:
A nadie gusta una mujer que sonríe mientras se siente abrumada y no lo dice.
Las mujeres son lo bastante interesantes para leerles sus arrugas, sus dolores, sus ojos, sus posturas, su te o su cafe en la mañana o en la noche.
¿A poco no es una enciclopedia hermosa el poder admirarle? u observar una foto de alguien que acaba de fallecer o de cumplir años, o simplemente tratar de entender porque hay lágrimas en sus ojos envejecidos por la arena del tiempo y ya no sonreír pero lo que ella habla hace llorar a los demás.
No podría decirle a una mujer como se ve mejor: no soy fanático de enraizar a una mujer en mi jardín o enjaularla para oírla cantar.
Las mujeres florecen donde ellas quieran, tengan ojos o no y les falten todos los retoños que el jardinero les retiró ayer.
Observación sobre las notas musicales
Victor Alcázar